Oficinas y despachos, con una amplia cobertura de robos, localización y rastreo de equipos, y ciberriesgos, entre otros.
Peluquerías, con coberturas por daños eléctricos, robos y asistencia tecnológica, entre otros.
Farmacias, con coberturas de recetas, intento de robos en los cierres y deterioro de medicamentos en las cámaras, entre otros.
¡Y cualquier otro tipo de negocio que te puedas imaginar! Panaderías, librerías, ferreterías, oficinas de abogados... y ópticas, y tiendas de ropa, y zapaterías, y floristerías... Y también centros de estética, estudios de arquitectura, agencias de publicidad, inmobiliarias... ¡la lista es enorme!